Superconstructores (Arquitectura)

Los romanos eran como los "jugadores de Minecraft" de la antigüedad, querían que sus construcciones fueran gigantescas, útiles y que duraran para siempre.

El gran secreto de sus poderes 

Antes de los romanos, la gente construía con columnas. Si ponías las columnas muy separadas, el techo se caía. Pero los romanos inventaron dos trucos  revolucionarios:

El hormigón romano

Mezclaban agua, cal, arena y ceniza volcánica. Este último es el más importante.  Al secarse, se convertía en una piedra artificial tan dura que incluso se podía trazar bajo el agua. Gracias a esto, pudieron hacer edificios mucho más altos y con formas curvas.

El arco de medio punto

Imagina una "U" al revés hecha de piedras. La piedra del centro del todo se llama clave. Cuando empujas hacia abajo, el peso no cae al suelo directamente, sino que se reparte hacia los lados y baja por las columnas. Si unían muchos arcos seguidos, creaban una bóveda de cañón, y si hacían girar un arco sobre sí mismo, creaban una cúpula.

Los monumentos 

Coliseo

No era un teatro para ver obras de arte, sino un estadio de acción. Tenía capacidad para 50.000 personas y un techo de toldos gigantes tirado por marineros para que la gente no se quemara con el sol. Lo más increíble estaba debajo del sueloel hipogeo, un laberinto de túneles y ascensores de madera con poleas para hacer aparecer de repente a leones, tigres y gladiadores en la arena.

Acueducto

Las ciudades romanas necesitaban muchísima agua limpia para beber y para las fuentes. Como no tenían bombas de agua eléctricas, usaban la gravedad. Construían puentes de arcos gigantes que venían desde las montañas. El canal de agua de arriba del todo tenía una inclinación de solo unos milímetros por metro. Así, el agua "viajaba sola" deslizándose suavemente durante kilómetros.

Terma

No eran solo piscinas para limpiarse, eran el "centro comercial" de la época. Había salas con diferentes temperaturas: el frigidarium con agua fría, el tepidarium con agua templada y el caldarium con agua muy caliente. El agua se calentaba con un sistema llamado hipocausto, un horno subterráneo que enviaba aire caliente por debajo del suelo y por dentro de las paredes.